Grosser Mythen
El Grosser Mythen se alza como una pirámide sobre la cuenca de Schwyz y marca la imagen de todo el cantón. Con sus 1898 metros no es la montaña más alta de la región, pero sí la más conocida, y su cumbre es una de las metas de senderismo más gratificantes de Suiza central.
Dos cumbres, un emblema
El macizo tiene dos cumbres: el Grosser Mythen, de 1898 metros, y el Kleiner Mythen, de 1811 metros, separadas por el collado de Zwüschet Mythen. De lejos destaca sobre todo su inconfundible forma de pirámide, que domina la cuenca de Schwyz y aparece en innumerables fotos de la región.
Desde el punto de vista geológico, los Mythen son una rareza. Su roca no procede del entorno: durante el plegamiento alpino fue desplazada a lo largo de una gran distancia y hoy descansa, como un cuerpo extraño, sobre capas más jóvenes. Estos bloques de roca desplazados se denominan klippes, y los Mythen son uno de sus ejemplos más conocidos en Suiza.
La subida
El punto de partida es Holzegg, a 1437 metros, adonde se llega en telesilla desde Brunni, en el Alptal, o a pie desde Rickenbach. Desde allí, un estrecho sendero de montaña bien asegurado sube a la cumbre en 47 curvas. Para los unos 500 metros de desnivel, calcule entre hora y media y dos horas. Es imprescindible tener paso firme y buen calzado, y ayuda no tener vértigo. Se cobra una pequeña aportación para el mantenimiento del camino.
En largos tramos, el camino está excavado en la roca, y en los pasos expuestos cuenta con cuerdas de seguridad. Es estrecho, así que se hace angosto cuando se cruzan quienes suben y quienes bajan. Si sale temprano, encontrará la montaña mucho más tranquila y, además, subirá las empinadas curvas a la sombra.
Por lo general, la subida es practicable de junio a octubre. Fuera de esa época suele quedar nieve vieja en las curvas, lo que vuelve delicado el camino. También en verano conviene consultar bien el tiempo: la parte alta de la cumbre está totalmente expuesta, y en las estribaciones de los Alpes las tormentas se forman con rapidez.
En la cumbre
La Mythenhütte, justo debajo de la cumbre, ofrece servicio de comidas y bebidas de mayo a noviembre. La panorámica abarca el lago de Lucerna, el lago de Lauerz y el Rigi, y llega hasta los Alpes de Glaris y de Uri.
Como el Grosser Mythen se alza aislado y no tiene vecinos más altos, la vista abarca todo el horizonte. Al norte se extienden los lagos y la Meseta Suiza; al sur, las cordilleras de los Alpes de Suiza central. Tómese tiempo para dar una vuelta por la explanada de la cumbre, porque el panorama cambia a cada paso.
El Kleiner Mythen
Pese a su nombre («kleiner» significa «pequeño»), el Kleiner Mythen es, con diferencia, la excursión más exigente. La subida a su cumbre va desde terreno sin sendero hasta terreno alpino y requiere experiencia, paso firme y ausencia de vértigo en un grado muy distinto al del Grosser Mythen. Para la mayoría de los visitantes no es una meta de senderismo, sino una imagen que atrapa la mirada desde Holzegg.
Quien quiera ver ambas cumbres de cerca sin escalar puede hacer, en su lugar, la vuelta al macizo o cruzar por Zwüschet Mythen en dirección al Rotenflue.
Consejo: en otoño, la cumbre suele quedar por encima del mar de niebla. Contemplar desde arriba ese mar de nubes es una experiencia inolvidable.
Cómo llegar
En autobús desde Einsiedeln o Schwyz hasta Brunni y, desde allí, en telesilla hasta Holzegg. En la vertiente de Brunni hay además rutas más tranquilas y zonas de juego para familias.
Otra opción es salir de Rickenbach, cerca de Schwyz, y subir a pie o en teleférico hacia el Rotenflue, desde donde un sendero de altura lleva hasta Holzegg. Esta variante alarga la jornada, pero convierte la cumbre en una travesía en lugar de una ruta de ida y vuelta.
Transporte público: en tren hasta Einsiedeln o Schwyz, en autobús hasta Brunni y en telesilla hasta Holzegg.


