El Grosser Mythen
Consejos prácticos para subir a la cumbre con seguridad
Pocas montañas de Schwyz marcan el paisaje con su silueta como esta. El Grosser Mythen, esa llamativa pirámide de roca que se alza hacia el cielo por encima de Schwyz, ejerce una atracción magnética. Año tras año, miles de personas peregrinan hasta su cima, seducidas por una panorámica que figura entre las más espectaculares de los Prealpes.
Pero tras la fascinación se esconde una realidad sombría: el Grosser Mythen encabeza la triste estadística de las rutas de senderismo más mortíferas de Suiza. Lo mismo que hace tan popular a esta montaña se vuelve, a la vez, en su contra.
Un reto subestimado
El engaño empieza ya en Holzegg. Solo 1,8 kilómetros separan la posada de montaña de la cumbre, una distancia que suena inofensiva. Pero este tramo, aparentemente corto, tiene su miga: 530 metros de desnivel, pendiente constante, escalones de roca por todas partes y 47 curvas cerradas. El sendero sube serpenteando por la montaña, estrecho y expuesto.
El peligro está en restarle importancia. Demasiada gente subestima lo que esta montaña le exige. Quien quiera llegar a la cumbre con seguridad y, sobre todo, volver a bajar sin percances, debería respetar unas cuantas reglas básicas de probada eficacia.
La planificación lo es todo
El Grosser Mythen no es un paseo dominical. Incluso los senderistas de montaña experimentados necesitan entre hora y media y dos horas para subir desde Holzegg. Salga temprano, no solo por el calor del mediodía, sino también para adelantarse a las tormentas. Un factor que a menudo se subestima: la bajada lleva más tiempo de lo que parece. Las piernas cansadas se mueven más despacio, y es precisamente entonces cuando se cometen errores.
El equipo es decisivo
Las zapatillas deportivas no pintan nada en el Grosser Mythen. Son imprescindibles unas botas de montaña firmes con suela de buen agarre: sobre las losas de roca lisa, el calzado puede marcar la diferencia entre mantenerse en pie o caer. Igual de importante es llevar suficiente agua y comida. La exigente subida pide mucho al cuerpo.
Consultar el tiempo es obligatorio
Consulte la previsión meteorológica antes de salir y vuelva a comprobarla durante la ruta. Con el terreno mojado, el sendero se convierte en un tobogán. En primavera y otoño, los neveros pueden cortar el tramo superior del camino. En ese caso, toca dar media vuelta: la montaña no se va a mover de su sitio.
Respeto y disciplina
Los fines de semana soleados, el estrecho sendero está muy concurrido. Hace falta paciencia: deje pasar a otros senderistas en los lugares adecuados, mantenga la distancia con el vacío en los pasos expuestos y camine siempre por el lado de la montaña. No abandone el sendero señalizado, ni siquiera para conseguir la foto perfecta. Ningún selfi merece que se arriesgue la vida.
Mantenerse sobrio
Haber llegado a la cumbre merece una celebración, pero con moderación. El alcohol en altitud merma la capacidad de juicio y el paso firme, y ambos le harán mucha falta en la exigente bajada. Guarde el brindis para cuando haya llegado sano y salvo al valle.
La recompensa es para los prudentes
El Grosser Mythen solo regala su belleza a quienes se acercan a él con preparación y respeto. Quien siga estas reglas no solo se verá recompensado con unas vistas panorámicas impresionantes, sino, sobre todo, con la experiencia más valiosa de todas: volver sano y salvo al valle con la ilusión puesta ya en la próxima cumbre.


