Stoos, Fronalpstock y Klingenstock
El pueblo de montaña de Stoos, sin coches, se encuentra a 1306 metros de altitud por encima de Schwyz y, desde 2017, se llega a él con el funicular más empinado del mundo. Sus cabinas en forma de barril giran durante el trayecto y compensan una pendiente de hasta el 110 por ciento. Solo el viaje ya es toda una experiencia.
Un pueblo sin coches
El Stoos se asienta en una terraza elevada, muy por encima de la cuenca de Schwyz y del lago de Uri. Para subir hay que tomar un remonte, porque al pueblo no llega ninguna carretera. Eso marca el ambiente: sin tráfico de paso, con distancias cortas y una imagen de pueblo en la que viviendas, hoteles y pastos se funden entre sí. El equipaje y las mercancías suben en el mismo remonte que los visitantes.
Administrativamente, el Stoos pertenece al municipio de Morschach. Aquí se practican deportes de invierno desde hace generaciones y, a lo largo de las décadas, el pueblo ha seguido habitado todo el año, algo que lo distingue de algunos lugares puramente vacacionales.
El funicular más empinado del mundo
El actual Stoosbahn entró en servicio en 2017 y sustituyó a un remonte mucho más antiguo. En un trayecto corto salva una pendiente de hasta el 110 por ciento, lo que lo convierte en el funicular más empinado del mundo. Lo más especial son sus cabinas en forma de barril: giran durante el trayecto para que el suelo permanezca siempre horizontal.
El trayecto dura solo unos minutos y, para muchos visitantes, ya es media excursión. Si mira hacia atrás durante la subida, verá cómo la cuenca va quedando cada vez más abajo. Por el otro lado sube un teleférico desde Morschach, una alternativa más tranquila y, por lo general, menos concurrida.
La ruta por la cresta del Klingenstock al Fronalpstock
El clásico: en telesilla hasta el Klingenstock, a 1935 metros, y por la cresta hasta el Fronalpstock, a 1922 metros. El camino está bien acondicionado, pero exige paso firme. La recompensa es una vista en picado sobre el lago de Lucerna y los Mythen. En el Fronalpstock le espera un restaurante panorámico antes de volver al pueblo en telesilla.
La ruta discurre casi siempre por la línea de cresta o justo a su lado, con vistas en picado a ambos lados: a la izquierda, el lago de Uri con la pradera del Rütli; a la derecha, el valle del Muota y los Mythen. Para los aproximadamente cuatro kilómetros y medio conviene calcular entre dos horas y media y tres horas, más el tiempo para disfrutar de las vistas. Como la cresta no ofrece ninguna sombra, la protección solar y el agua suficiente son imprescindibles.
Quien prefiera evitar la cresta puede bajar por el ancho camino que va del Fronalpstock a la estación superior o dar la vuelta al Stoos por uno de los circuitos de altura más llanos.
Para familias
En el Stoos hay parques infantiles, un camino circular alrededor del pueblo, el pequeño lago Stoossee y, en invierno, una estación de esquí para familias con 35 kilómetros de pistas y una pista de trineo.
Como el pueblo no tiene coches, los niños pueden moverse con relativa libertad. El paseo por el pueblo es corto, casi todo llano y apto también para carritos de bebé. Para un primer día de montaña con niños pequeños, a menudo basta con el viaje en funicular, un pícnic en el prado y el camino hasta el Stoossee.
Consejo: la ruta por la cresta suele ser practicable de junio a octubre. A primera hora de la mañana o entre semana hay mucha menos gente.
Cómo llegar
En autobús o en coche hasta Schwyz-Schlattli y, desde allí, en el Stoosbahn hasta el pueblo en pocos minutos. También se puede subir en teleférico desde Morschach.
En Schlattli hay aparcamientos, que los fines de semana de buen tiempo se llenan pronto. En transporte público, se viaja hasta Schwyz y se continúa en autobús. Si planea la ruta por la cresta, consulte antes el horario de los dos telesillas, porque determina cuánto tiempo permanece abierto el recorrido.
Transporte público: tren hasta Schwyz, autobús hasta Schlattli y funicular hasta el Stoos. Otra opción: autobús hasta Morschach y teleférico.


