Excursión de Zúrich a Einsiedeln: cómo llegar, plan del día y consejos
Desde Zúrich el tren llega en cuarenta y cinco a sesenta minutos a Einsiedeln. Esta localidad monástica se asienta en una meseta a casi novecientos metros y en ella se alza una de las iglesias barrocas más importantes de Suiza. Alberga la Virgen Negra, meta de peregrinación desde hace siglos. La abadía posee además una espléndida sala de biblioteca rococó. A diferencia de muchas excursiones de montaña, aquí no hace falta ningún billete de tren de montaña ni se forman filas de autocares. El viaje en tren está incluido por completo en el abono general y en el Swiss Travel Pass, así que Einsiedeln se presta bien a media jornada tranquila.
Cómo llegar desde Zúrich
Usted sale de la estación central de Zúrich y viaja por Wädenswil. Según el enlace, cambia en Wädenswil a la línea del Südostbahn, que desde allí sube hacia las colinas. El trayecto completo dura unos cuarenta y cinco a sesenta minutos y hay trenes durante todo el día. El último tramo ya merece el viaje: primero con vistas al lago de Zúrich, después a la meseta de turberas. Para ver el lago, siéntese a la derecha en el sentido de la subida.
De la estación a la abadía se camina diez minutos. La imponente fachada se ve ya al salir del edificio de la estación.
Billetes: basta un billete de ida y vuelta corriente, a mitad de precio con el abono de media tarifa. Con el abono general o el Swiss Travel Pass el viaje está incluido. También un billete diario de la ZVV con zonas de enlace puede cubrir el recorrido. No hace falta reserva.
Media jornada en Einsiedeln (unas cuatro a cinco horas de puerta a puerta)
- Llegar por la mañana. Desde la estación sube usted por el pueblo hasta la amplia plaza de la abadía. Por el camino la fachada de la iglesia crece poco a poco ante usted, detrás de la fuente de la plaza: así empieza clásicamente una visita a Einsiedeln.
- Iglesia abacial y Virgen Negra. La entrada es libre. Dedique tiempo a la capilla de las Gracias y a los frescos barrocos del techo. Dentro de la iglesia no se hacen fotos y los hombros deben ir cubiertos.
- Comida en el pueblo. En las callejuelas frente a la abadía hay cafés, panaderías y casas de comidas tradicionales. Con el café pruebe los Schafböcke, el dulce típico del lugar. En la tienda de la abadía se vende también vino de sus propios viñedos.
- Mirador del Herrenberg. Tras una corta subida detrás de la abadía se ve todo el conjunto ante los Prealpes. Desde aquí sale su mejor imagen.
- Regreso a Zúrich, o siga con las propuestas del apartado siguiente.
Un día entero en Einsiedeln
Con uno de los dos puntos siguientes, o con ambos, la excursión se convierte en una jornada completa:
- La visita a la biblioteca a primera hora de la tarde. Solo con visita guiada se entra en la espléndida sala rococó, con sus doscientos treinta mil volúmenes y manuscritos, algunos de más de mil años. Dura unos noventa minutos y se celebra a diario salvo domingos y festivos; los precios actuales los indica la abadía. Quien se interese por la biblioteca hará bien en organizar el día en torno a esta visita. Más sobre la abadía en el artículo Visitar la abadía de Einsiedeln.
- La Salve Regina al final de la tarde. Cada día los monjes cantan la Salve Regina ante la capilla de las Gracias. El canto dura unos diez minutos, es público y sirve bien de cierre antes del regreso.
- Paseo junto al Sihlsee. El mayor embalse de Suiza empieza justo a las afueras del pueblo. Los senderos llanos a la orilla, con vistas a los Prealpes, llenan de forma agradable el tiempo entre la iglesia y la visita a la biblioteca.
Cuándo merece la pena
- Todo el año: la iglesia abre a diario y en cualquier estación, así que la excursión es posible siempre.
- Los domingos se celebran las misas de peregrinos y la vida litúrgica está en su punto álgido. Ese día, eso sí, no hay visita a la biblioteca.
- El 14 de septiembre la abadía celebra la Engelweihe, su mayor fiesta. Resulta imponente, pero el pueblo está entonces muy concurrido.
- En Adviento los puestos del mercado navideño se instalan al pie de la fachada de la abadía, y la iglesia mantiene la célebre tradición de los belenes de Einsiedeln. Más en el artículo Einsiedeln en invierno.
Preguntas frecuentes
¿A qué distancia está Einsiedeln de Zúrich?
Einsiedeln queda a unos cuarenta kilómetros de Zúrich. En tren por Wädenswil se tarda de cuarenta y cinco a sesenta minutos, con salidas regulares durante todo el día.
¿Está incluido el viaje en el abono general o el Swiss Travel Pass?
Sí, toda la línea está incluida. La iglesia abacial es gratuita de todos modos.
¿Basta media jornada para Einsiedeln?
Para la iglesia, el pueblo y el mirador, media jornada sobra. Si añade la visita a la biblioteca a primera hora de la tarde y más tarde la Salve Regina, sale un día entero sin prisas.
¿Merece la pena Einsiedeln sin interés religioso?
Sí. La arquitectura barroca y la biblioteca merecen la visita al margen de la fe. A ello se suman el paisaje de la meseta y la mirada a una abadía en la que todavía hoy viven monjes.
¿Se puede combinar Einsiedeln con otros destinos?
Sí. Puede seguir por las colinas hacia Schwyz y el lago de los Cuatro Cantones; más en el artículo Qué ver en Schwyz. En verano un autobús atraviesa además el Alptal en dirección a Brunni, donde arrancan los senderos hacia los Mythen. Esa ruta se describe en el artículo Grosser Mythen.


