Parque natural y zoológico de Goldau
En 1806, enormes masas de roca se precipitaron desde el Rossberg al valle y sepultaron Goldau. Hoy crece sobre los escombros un bosque único en el que el parque natural y zoológico de Goldau muestra desde 1925 animales del espacio alpino: una de las excursiones familiares más populares de Suiza central.
Lo más destacado del parque
- Recinto de osos y lobos: desde 2009, osos pardos y lobos viven en un amplio recinto compartido.
- Zona de libre acceso: ciervos sika y muflones deambulan libremente entre los visitantes y se les puede dar de comer.
- Unas 100 especies animales en 42 hectáreas: lince, íbice, bisonte europeo, quebrantahuesos, nutria y muchas más.
- Mundo de aventuras para niños: grandes parques infantiles, zoo de contacto y senderos temáticos.
- La experiencia del desprendimiento: paneles informativos y miradores cuentan la historia de la catástrofe de 1806.
Un zoológico sobre un desprendimiento de rocas
En la mañana del 2 de septiembre de 1806, una enorme masa rocosa se desprendió del Rossberg y se precipitó al valle. Sepultó Goldau y otros núcleos de población y costó la vida a más de 450 personas. Es una de las peores catástrofes naturales de la historia de Suiza y ha marcado el paisaje hasta hoy.
Sobre los escombros creció con las décadas un bosque de bloques de roca, hondonadas y cuevas como apenas existe en otro lugar. Precisamente en este terreno se construyó el parque a partir de 1925. Los recintos aprovechan las formaciones rocosas naturales, de modo que recorrer el parque es a la vez recorrer la zona del desprendimiento. A lo largo del camino, varios paneles explican lo que ocurrió en 1806.
Animales del espacio alpino
El parque apuesta deliberadamente sobre todo por especies autóctonas y europeas. Osos y lobos comparten un gran recinto en el que se puede observar cómo ambas especies se evitan o se encuentran. Además, en el parque viven linces, íbices, bisontes europeos, quebrantahuesos y nutrias.
Para los niños, lo mejor es la zona de libre acceso: los ciervos sika y los muflones se mueven libremente entre los visitantes y comen de la mano el pienso de las máquinas expendedoras. Si lo desea, organice la visita en torno a una de las sesiones de alimentación, que se reparten a lo largo del día.
Información práctica
El parque abre todo el año. La entrada está a pocos minutos a pie de la estación de Arth-Goldau. Hay restaurante y zonas de pícnic.
Para el recorrido conviene calcular al menos tres horas y, con niños, más bien entre media jornada y un día entero. El terreno es accidentado y en algunos tramos empinado, así que se recomienda calzado resistente. La visita también merece la pena en invierno: hay mucha menos gente y muchos animales están especialmente activos en la estación fría.
El parque no se concibe solo como destino de excursión, sino también como lugar de educación y de conservación de especies. Participa en programas de cría de especies amenazadas y, mediante exposiciones y visitas guiadas, explica cómo conviven la fauna salvaje y las personas en el espacio alpino. Si le interesa, planifique la visita para un día con visita guiada.
Consejo: se combina a la perfección con el Rigi: la estación inferior del tren de cremallera Arth-Rigi-Bahn está junto a la estación de tren.
Cómo llegar
Transporte público: tren hasta Arth-Goldau; la entrada del parque está señalizada y se llega a pie en pocos minutos.


